Aviso de privacidad
Última actualización: 4 de septiembre de 2026
Quién trata los datos de tu hijo o hija
Hay dos figuras y conviene no confundirlas. La escuela infantil decide qué datos se recogen y para qué: es la responsable del tratamiento, y es a ella a quien puedes dirigirte en primer lugar. ZentIA pone la herramienta y trata esos datos únicamente siguiendo sus instrucciones: es la encargada del tratamiento, y no los usa para nada propio.
Datos de ZentIA: [razón social], NIF [NIF], con domicilio en [domicilio]. Para cualquier cuestión sobre privacidad: privacidad@[dominio].
Qué datos hay dentro
- Del niño o la niña: nombre, fecha de nacimiento, aula, alergias, medicación y observaciones médicas, el parte de cada día (comida, siesta, cambios, ánimo, observaciones) y las fotos en las que aparece.
- De las familias: nombre, correo electrónico, relación con el menor, si puede recogerle y los mensajes intercambiados con el centro.
- Del equipo del centro: nombre, correo profesional y aulas asignadas.
- Técnicos: el identificador que tu navegador o tu móvil usa para recibir avisos, si los activas.
Casi todos los aporta el propio centro al dar de alta al alumnado; el resto los añades tú desde tu panel. ZentIA no compra datos, no los cruza con otras fuentes y no elabora perfiles.
Para qué se usan, y con qué amparo
- Prestar el servicio educativo y comunicarlo a las familias — partes diarios, mensajes y calendario. Base: la ejecución del contrato entre la familia y la escuela.
- Alergias, medicación y observaciones médicas — son datos de salud y merecen especial cuidado. Se recogen porque protegen la integridad del menor durante la jornada, y se tratan con tu consentimiento explícito y para proteger sus intereses vitales.
- Publicar fotos en el muro del aula — solo con tu consentimiento, que das desde tu panel y puedes retirar cuando quieras. Sin ese permiso no se publica ninguna foto del menor.
- Avisos en el móvil — solo si los activas, y se apagan desde el mismo sitio.
El consentimiento se pide por separado para cada cosa. Negarlo no afecta a la plaza ni al trato: si dices que no a las fotos, sigues teniendo todo lo demás.
Quién más las ve
Las fotos y los partes de un aula los ven las familias de esa misma aula y el equipo del centro. Nadie más. No se publican en redes sociales, no aparecen en la web, no se ceden a terceros y no se usan con fines comerciales.
Para funcionar, ZentIA se apoya en proveedores que también tratan datos por cuenta del centro:
- Supabase — base de datos y almacenamiento de las fotos. Alojado en Irlanda, dentro de la Unión Europea.
- Vercel — alojamiento de la aplicación.
- Google (Firebase Cloud Messaging) — envío de avisos al móvil. Solo recibe el identificador del dispositivo y el texto del aviso.
- Resend — envío de los correos de invitación y de recuperación de contraseña.
- OpenAI — el ayudante que se explica justo debajo. No recibe fotos ni tiene acceso a la base de datos.
Google, Resend y OpenAI son empresas estadounidenses: esas transferencias se amparan en el Marco de Privacidad de Datos UE-EE. UU. y en cláusulas contractuales tipo. El grueso de la información, incluidas todas las fotos, no sale de la Unión Europea.
El ayudante que escribe
Hay cuatro sitios donde ZentIA usa inteligencia artificial, y en los cuatro la decisión final es de una persona:
- Rellenar el parte. La educadora escribe el día de corrido y el ayudante reparte lo que ha escrito en las casillas.
- Dictar el parte. Lo mismo, pero hablando en vez de escribiendo.
- Traducir los mensajes. Si tu idioma no es el mismo que el de la escuela, lees el mensaje en el tuyo.
- Escribir el borrador del informe del trimestre. A partir de las notas que la propia educadora ha ido escribiendo esos meses. Es un borrador: ella lo corrige y decide si se publica, y hasta que no lo publica no lo ves.
Los nombres no salen de aquí, con una excepción. Antes de mandar un texto al ayudante, el nombre de tu hijo o hija y los de sus compañeros se sustituyen por etiquetas, y se reponen al volver: el proveedor recibe «hoy ha merendado fruta», no quién. La excepción es el dictado: en una grabación de voz no se puede tapar un nombre sin transcribirla antes, así que si la educadora dice el nombre en voz alta, ese audio se envía tal cual. El texto que sale de la transcripción sí se anonimiza otra vez antes del siguiente paso.
Las grabaciones no se guardan en ningún sitio. Llegan, se convierten en texto y se descartan. No están en la base de datos, no están en el almacenamiento de fotos y nadie puede reproducirlas después.
Nada se publica solo. El ayudante rellena las casillas; guardarlas es un acto de la educadora, que las lee y las corrige antes. Y nada de esto se usa para entrenar modelos: el proveedor lo tiene prohibido por contrato.
Cuánto tiempo se guardan
- Los partes diarios y las publicaciones del muro, durante el curso y el siguiente.
- Las fotos, hasta que se retira el consentimiento o el menor causa baja en el centro.
- Los mensajes, mientras dure la relación con la escuela.
- Lo que la ley obligue a conservar, el plazo que marque y bloqueado: accesible solo para atender una reclamación.
Cuando el menor deja el centro, la escuela pide la supresión y los datos se borran.
Tus derechos
Puedes pedir acceso a los datos, su rectificación, su supresión, la limitación del tratamiento y la portabilidad, y oponerte al tratamiento. También puedes retirar cualquier consentimiento en cualquier momento, sin que eso afecte a lo hecho antes de retirarlo.
Lo más rápido es escribir a la escuela, que es la responsable. Si lo prefieres, escríbenos a privacidad@[dominio] y lo trasladamos. Y si crees que algo no se ha hecho bien, puedes reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos.
Seguridad
Todo viaja cifrado. Las fotos están en un almacén privado: no tienen dirección pública, y cada vez que alguien autorizado abre una se genera un enlace temporal que caduca. La base de datos comprueba en cada consulta quién pregunta y devuelve solo lo que a esa persona le corresponde, de modo que una familia no puede ver el aula de otra ni aunque lo intente a propósito.
Menores
La aplicación la usan personas adultas. Ninguna cuenta pertenece a un menor: entran las familias y el equipo del centro, y los datos del menor los aporta y consiente quien ostenta su patria potestad o su tutela.
Cambios
Si esto cambia de forma relevante, se avisa dentro de la aplicación antes de que entre en vigor. La fecha de arriba dice siempre qué versión estás leyendo.